
Autor: Niall Leonard.
Editorial: Montena.
Nº de páginas: 288.
Precio: 16,95 €.
Resumen:
Cuando Finn descubre que su padre ha sido asesinado, su vida cambia
radicalmente. Él es el principal sospechoso y deberá luchar para limpiar
su nombre al mismo tiempo que averigua quién es el verdadero asesino de
su padre. Finn deberá recorrer el sórdido submundo de Londres en busca
de respuestas, desvelando los secretos oscuros de su familia y
esquivando el peligro a cada paso.
Opinión:
Siempre
he dicho que no soy muy fan se los thrillers ni de las novelas
policíacas. No me llaman demasiado la atención. Así que cuando vi que
publicaban éste y que era de corte juvenil, pensé en darle una
oportunidad para ver si de este modo conseguía aficionarme a este
género.
Después de leerlo, parece que puedo confirmar que
estos libros no están hechos para mí. No los disfruto ni consiguen
engancharme. Además, he visto ciertas cosas que no me han acabado de
convencer en la historia.
En Jugando con
fuego el protagonista es Finn, un chico de 17 años que a causa de su
dislexia dejó los estudios y ahora trabaja en un restaurante de comida
rápida. Es el típico chico que se ha metido en líos y cuyo futuro es más
bien incierto. Vive con su padrastro, un actor venido a menos, desde
que su madre los abandonó años atrás.
Un día, al volver del
trabajo, Finn encuentra a su padre muerto en el salón de su casa. A
partir de entonces, intentará averiguar qué es lo que ocurrió.
Sinceramente,
la trama me ha parecido bastante floja. He visto muchas incongruencias y
cosas que son poco creíbles y que no hay por dónde cogerlas.
Por
ejemplo, Finn es un adolescente menor de edad, pero lo tratan como a un
adulto. No tiene ningún tutor legal ni nada parecido y lo detienen, lo
interrogan y lo dejan a su merced como si en vez de tener 17 años,
tuviera 27. Realmente no sé bien cómo será el tema legal y judicial en
Inglaterra, pero dudo que se diferencie mucho del de España.
Tampoco
lo he acabado de comprender la mayor parte del tiempo. Ni su reacción
ante el asesinato de su padre, ni, sobretodo, al descubrir todo lo que
pasó. Me ha parecido frío, distante y poco normal.
Aunque no
solamente es él. Zoe, una chica que aparece en la vida de Finn de
repente, tampoco se comporta como una adolescente cualquiera. He visto
que ambos actúan como personas más mayores de lo que realmente son. Eso
ha hecho que fuera difícil creerme lo que iba pasando.
Además,
el autor mete varios temas distintos un poco con calzador, como por
ejemplo el de la Mafia o la historia "romántica" que hay entre Finn y
Zoe. El amor, si es que se le puede llamar así, lo he encontrado sin
ningún tipo de desarrollo ni sentido.
El final me pareció
bastante precipitado, resolviéndose todo muy rápidamente y dejando
algunas tramas sin acabar de cerrar bien y dejándome con la sensación de
que se podría haber ahorrado muchas cosas que finalmente no aportan
nada a la historia.
Igualmente, a pesar de
todo eso, es un libro que se lee muy rápido ya que contiene mucha acción y que es bastante
entretenido. No se me hizo demasiado predecible, es más, no me imaginaba que la
persona detrás del asesinato del padre de Finn fuera justamente esa
persona, así que eso es un punto a su favor.
Quizá
a los fans de las novelas de policías, misterio y asesinatos les
encantará, pero a mí no me ha entusiasmado y dudo mucho que vuelva a
repetir en este género.
Puntuación:
2,5/5
Alguien más lo ha leído? Os gustó?
*Gracias a la editorial por el ejemplar










