Opinión:
Hace más de un año que había leído Ángeles caídos (reseña) y recordaba que me había gustado mucho y que me dejó con muchas ganas de continuarla, pero sinceramente, no me acordaba de hasta qué punto me gustó y me está gustando.
Fue comenzar a leer y no querer parar hasta terminarlo. Y aunque estuviera muerta de sueño, seguía leyendo hasta que ya no podía más.
Susan Ee está consiguiendo que se vaya a convertir en una de mis trilogías favoritas. Está consiguiendo que me esté encantando una historia con ángeles de protagonistas cuando siempre las había considerado ñoñas y cursis y las evitaba a toda costa.
Y que me encante que esté dejando a un lado el romance empalagoso, el instalove y todos esos clichés de la literatura juvenil, para centrarse más en el desarrollo de la historia. No os preocupéis, que hay escenas muy cuquis, pero todo pasa igual de lentamente que en la primera parte, como a mí me gusta, haciéndonos sufrir con cada pequeño acercamiento entre los dos.
¡Incluso me ha encantado que casi no saliera mi personaje favorito en más de la mitad del libro!
Porque El mundo del mañana es igual, o mejor, que su antecesor. Y eso que podríamos considerarlo un libro de transición, o puente, o como queráis llamarlo. Suceden pocas cosas relevantes, pero aún así, no te aburres, no hay nada que te dé la sensación de innecesario o de relleno, y si sacara dos libros iguales, no me importaría, siempre y cuando sean como éste.
Tiene una primera parte más tranquila, en la que no paran de suceder cosas sí, pero de forma mucho más sosegada para prepararnos para lo que está por llegar. Es en la segunda parte cuando más vale que podáis leerla del tirón porque no querréis parar.
Penryn sigue siendo uno de mis personajes femeninos favoritos por excelencia. Cuando en otras trilogías la protagonista cambia radicalmente al conocer a alguien del sexo opuesto que le cambia la vida, aquí seguimos viendo a la misma chica fuerte, valiente, decidida y dispuesta a todo para salvar a su familia. Sus sentimientos románticos hacia Raffe no se interpondrán en su principal objetivo, ayudar a su hermana.
Una hermana que, aunque tímidamente, va cogiendo más protagonismo y con la que la autora ya nos va preparando con lo que tiene preparado para ella, que promete ser apoteósico. Esa niña va a ser muy importante en el tercer libro y ya nos lo ha dejado entrever aquí.
Del resto de personajes, tengo que destacar a Osito Winnie The Pooh. ¿Quién se iba a pensar que iba a dar tanto juego y que me iba a gustar tantísimo? En serio, no contaré demasiado sobre él, pero ha sido original, curioso y que, por raro que parezca, aporta mucho a la historia.
Aquí seguimos la línea del anterior. Seguimos ante una trilogía más cruda, más sangrienta y más dura que otras. La autora no escatima en escenas algo más fuertes. Los supervivientes están desesperados y eso se nota. Están dispuestos prácticamente a todo para seguir con vida y ya se sabe lo que dicen... ante situaciones desesperadas, medidas desesperadas.
Esto es algo que aplaudo, ya que aunque pueda parecer que está enfocada para un público adolescente, lo pueden disfrutar adultos por igual.
Por otro lado, tenemos a la Resistencia, un grupo que está dispuesto a enfrentarse a los ángeles, que combaten contra ellos y que intentan ayudar a aquellos que no lo tienen tan fácil.
El mundo del mañana es una más que notable continuación. Acción, revelaciones que salen a la luz, personajes detestables, crueldad, angustia, terror, oscuridad... Y un final de infarto. ¡No puedo esperar a tener la última parte en mis manos!
*Gracias a la editorial por el envío del ejemplar.








