El matrimonio de Lauren y Ryan está en punto muerto, al borde de la
ruptura. Ellos saben que se quieren, pero no son felices, ni siquiera se
soportan. ¿Cómo han podido llegar a esta situación? Tienen que hacer
algo drástico si no quieren terminar mal. Así que se les ocurre un plan
poco convencional: estar separados durante un año y no tener contacto
entre ellos. Esta nueva situación les servirá para conocerse mejor a
ellos mismos, para saber si se echan de menos, si quieren volver a estar
juntos e incluso si siguen enamorados. Lauren se embarcará en un viaje
de autodescubrimiento. La influencia de amigos y familiares, así como su
proceso curativo personal y los desafíos que supone su vida lejos de
Ryan, empezarán a cambiar la percepción que Lauren tenía sobre el
matrimonio y la monogamia, la pasión y la fidelidad, el amor y el sexo.
¿Realmente van siempre de la mano? Y si no es así, ¿qué es lo que
realmente hace que una relación funcione?